Spain Horses Yeguada Fernando Molina Mérida (Badajoz) Extremadura. Caballos de pura raza española

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Esquilado y pela del caballo

En casi todas las cuestiones que se puedan plantear existen diferentes posturas y enfoques, según los argumentos que alguien quiera defender. Respecto al tema que voy a desarrollar intentaré plantearlo de forma que cada uno pueda actuar según le resulte más convincente.

Como sucede con todos los seres vivos, la piel del caballo es un órgano cuya principal función es defender al animal de los agentes externos. Es una barrera material las posibles infecciones, para los insectos, la deshidratación e incluso contra los rayos ultravioletas. Dicho esto nos viene a la mente la siguiente reflexión: los cuidados de la piel y del pelo del caballo no solo no son un tema menor, ni un capricho del propietario sino una necesidad para mantener un óptimo estado de salud de nuestro caballo, tal es así que cada día aparecen “problemas” aparentemente poco importantes, sobre los que de no tomar medidas nos pueden llevar a grandes complicaciones sobre el bienestar de nuestros animales. En esta ocasión no van a ser el objetivo fundamental de este pequeño artículo, sobre el que voy a centrarme más en la termoregulación corporal del caballo, y en la gran importancia del pelo tanto en este asunto como en las tradiciones, reglamentos y/o concursos; también en una eficiente gestión del manejo de nuestro caballo frente al ejercicio físico natural como del deporte reglado.

Volviendo al ámbito fisiológico conviene recordar que la piel dispone de una capa de grasa en el tejido subcutáneo que actúa de aislante, esto mismo ya lo he planteado en algunos artículos anteriores de esta revista, en los que mencionaba la enorme importancia de llegar al invierno con una buena alimentación que permita al caballo combatir las bajas temperaturas sin perder el soporte calórico de la ración para contrarrestar el frio. De no considerarlo perderá peso poco a poco. Un caballo bien alimentado aguantará mejor y será mas resistente a la intemperie. Sobre este particular introduciré también la correcta utilización de las mantas de abrigo para exterior e interior en las cuadras.

Tampoco debemos perder de vista que no solo la grasa subcutánea es un magnifico aislante sino que la grasa producida por las glándulas sebáceas de la piel, crean una película entre ella y el pelo haciendo de impermeabilizante biológico. Respecto a esto voy a daros un consejo para que consideréis la forma de actuar si vais a tener vuestro caballo en el exterior. La mayoría de los jabones arrastrarán esa película natural que he mencionado por lo que la ducha deberá ser solo con agua o perderá esa impermeabilización y cuando llueva se empapará su pelo mucho más, tardando en secar más de lo debido y las indeseables consecuencias para exponer su salud. Cuando el caballo está seco puede ahuecar sus pelos, de modo que se crea una capa de aire entre ellos y mantiene la temperatura mucho mejor. Es algo parecido a lo que sucede cuando nos arropamos con una manta muy ligera o con un edredón de plumas. La base muscular del pelo permite que este pueda tumbarse o ahuecarse dependiendo de la temperatura exterior.

La reacción automática de su organismo funciona sobre este principio de autorregulación térmica:

– Si hace calor el pelo se queda pegado al cuerpo, sin que haya aire en medio. Esto permite que la piel pueda refrigerarse con mayor facilidad.

– Si hace frio, este músculo erector del pelo, levanta al pelo permitiendo la entrada del aire para conservar la temperatura de la piel más caliente.

Cuando el pelo está muy empapado resulta imposible ahuecarlo con aire caliente.

Por último vamos a analizar la importancia de los capilares sanguíneos para regular la temperatura de la piel y por tanto del cuerpo.

– Cuando hace frío los capilares se contraen haciendo que llegue menos sangre a la superficie de la piel y se libera menos calor.

– Al contrario, cuando hace calor los capilares se dilatan y la sangre llega con abundancia a la superficie, que al estar más fresca y permite liberar calor.

Básicamente la longitud del pelo del caballo responde a los cambios estacionales, es decir a la temperatura ambiental aunque también tienen mucho que decir los factores genéticos, estos no se pueden modificar tanto, y según la raza, tendremos caballos que van a desarrollar mas cantidad y densidad de pelo que otros. Las razas autóctonas de países fríos suelen ser más peludas por cuestiones relacionadas con la dureza del clima. Frente a los factores ambientales ejercen el siguiente mecanismo con la llegada del otoño comenzar a bajar las temperaturas y la piel reacciona generado el pelo de invierno mucho más largo y tupido, como con una protección “lanosa” en su base que sirve de abrigo. Si engañáramos a la piel cubriéndola con una manta, aunque la temperatura exterior baje mucho generará un pelo menos largo y tupido, más parecido al del verano.

El pelo animal nace y crece con una función claramente protectora: salvaguardar al animal del frio durante el invierno y se aligera en verano para ayudarlo a soportar las altas temperaturas estivales. Según esto los caballos en libertad cambian de pelo, por si mismos, dos veces al año. La imagen es muy clara cuando al finalizar la primavera y pasas la mano por el lomo de tu caballo, el pelo se desprende de la piel a “grandes mechones” que a veces es muy llamativo. Entonces se va a regenerar toda la “manta” de pelo para dar paso a ese mucho más corto y fino, propio del tiempo venidero donde las altas temperaturas propician quitarse este ropaje.

En base a esto son muchos los que plantean dudas sobre lo adecuado esquilar al caballo o no, e incluso algunos lo consideran como ir en contra de la naturaleza. Desde que el caballo es considerado como como un deportista más se le brindan los mismos cuidados que al jinete pero de todas formas que nadie se lleve las manos a la cabeza pues esquilar los animales es una práctica muy antigua que los que vivimos pegados al terruño conocemos desde bien pequeños. Los esquiladores han sido una profesión muy antigua e importante cuando no había máquinas eléctricas y la “pela” como el “esquilado” de mulas, burros y hasta de los caballos o de las yeguas PRE, no solo han sido una forma de ganarse unos buenos cuartos para muchas familias que iban rotando de pueblo en pueblo. Hacían su trabajo poniendo al animal en cuestión sobre una “lona” donde pelaban a varias yuntas, llevándose después el pelo junto con la lana de las ovejas para su posterior comercialización en diferentes menesteres que iban desde hacer brochas, cepillos finos etc.. hasta como para relleno de cojines, jergones o camastros. Luego entraré un poco mas a fondo en el pelado de las yeguas reproductoras PRE, además también de las potras y potros de concurso.

Sea como sea vamos a pormenorizar cuando y como es recomendable esquilar a nuestros caballos en determinadas circunstancias, e incluso en algunas situaciones casi será obligatorio si pensamos en su salud.

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL ESQUILADO

Hay muchas razones importantes que justifican el esquilado de un caballo, pero la diferencia entre hacerlo o no radica, básicamente, en el tipo de trabajo al que va a estar sometido posteriormente y de las características del propio caballo.

¿Cuándo esquilar a un caballo?

Aunque la época en la que esquilemos a nuestro caballo es importante, también lo son factores como la zona donde se encuentre el equino o el trabajo al que estará sometido después. La rapidez con la que crece el pelo también es otro factor a considerar. Aun así la mejor época para hacerlo es a finales del otoño o principios del invierno. Suele ser entre los meses de octubre a diciembre, cuando el pelo comienza a crecer y el frío aún no es muy intenso. Si lo haces después de estas fechas podría entorpecer el crecimiento del pelaje de verano. A pesar de estas indicaciones generales el mejor momento para esquilar del tipo de pelo del animal y del número de veces que pretendamos repetir esta práctica durante el invierno. Lo más recomendable es hacerlo el menor número de veces posible. La experiencia recomienda que los caballos de pelo grueso que hacen actividad intensa sean esquilados dos veces al año. Y una vez pelados cubrirlos con una manta cuando no estén haciendo ejercicio aun estando en el box. Además complementaremos su alimentación con algún suplemento para protegerle contra el frio.

TIPOS DE ESQUILADO

– Esquilado entero

Consiste en esquilar al caballo de forma completa. Se inicia por la mandíbula inferior y siempre a contrapelo. Después continua por la crin que se puede dejar un centímetro hasta la raíz del pelo.

Después se continua con el costado y lo haremos trazando semicírculos para ir a contrapelo

Al llegar a la cola se deja un triangulo de unos 10 – 15 centímetros sin esquilar desde el lateral de la cola hasta la columna vertebral. Las piernas y los codos son más complejos de hacer y no está de más tener ayuda extra por lo delicado de estas zonas. Es aconsejable aprender de alguien que nos ayude y de lo contrario encargarlo a quien sepa hacerlo.

– Esquilado tipo pony

Consiste en esquilar las zonas del cuello y del pecho que es por donde más suda el animal. Suele Hacerse en animales que se montan de dos a tres días y a una intensidad media.

– Esquilado de caza

Es un tipo de esquilado que es utilizado para esta actividad. Consiste en esquilar al equino entero exceptuando sus extremidades y la zona de la montura. Estas zonas se dejan sin hacer con la idea de que el pelo de las extremidades puedan servirle de protección frente al barro al agua y al frio. Además de protegerle de los posibles golpes, rozaduras o cortes con la maleza, las piedras etc.

La zona de silla o montura tampoco se esquila. A la hora de hacerlo se le queda puesta para delimitar el contorno de la misma. El motivo de hacerlo así es que el pelo protege a la piel de esta zona que puede irritarse por el largo tiempo que llevan puesta la montura durante la caza.

– Esquilado de enganche o de corte señalado:

Muchos cuidadores y jinetes optan por no hacer un esquilado completos sino que seleccionan las zonas a esquilar en función del trabajo que realizará el caballo y de la zonas por donde este sude más. Precisamente este es el motivo por el que este tipo de esquilado también sea conocido con el nombre de “corte señalado”. De forma general se tratará de cortar el pelo de la parte interior del cuello y el del estomago. Cada cual lo amolda a cada equino ampliándolo según los casos hacia los costados. Dentro de este tipo tenemos el esquilado de manta. Consistente en esquilar la parte del estomago, del pecho y del cuello. Parecerá que el equino lleve puesta una manta.

RAZONES POR LAS QUE ESQUILAR UN CABALLO

Voy a ofreceros algunos argumentos para apostar por el esquilado de los caballos, todas son importantes pero la última palabra sobre este asunto siempre la tendréis vosotros.

* Un animal bien esquilado trabaja mejor pues se puede emplear mas en las tareas, sin el estrés que les produce el pelaje que actúa como un corsé. Se encontrarán más frescos y activos al estar más cómodos y ágiles.

* Librarles del pelo excesivo evita sudar más de la cuenta y por consiguiente se reducen los problemas que este puede ocasionar; entre ellos el frio: Una capa gruesa de pelo retiene húmedo el sudor y tardan mucho más en secar. Este es el motivo de muchos enfriamientos cuando las temperaturas son bajas.

– Razones higiénicas: Las zonas cercanas a las heridas deben estar limpias de pelo para evitar infecciones.

– Razones estéticas: Un caballo bien esquilado resulta más estético pues se aprecian mucho mejor las regiones musculares en su contorno y en el conjunto de la musculatura se marcan más las aristas musculares.

CONSEJOS PARA EL ESQUILADO:

Si te vas a decidir a esquilar a tu caballo voy a recomendarte que tengas en cuenta algunos puntos que paso a detallarte:

1) No ejercites demasiado a tu caballo el mismo día que vas a esquilarlo puesto que el sudor no permite entrar bien a las cuchillas de la máquina.

2) Realiza un buen cepillado sobre tu caballo pues estando limpio es más fácil esquilarlo.

3) Comprueba que la máquina y todos los accesorios necesarios están a punto para hacer las cosas bien.

4) Si las cuchillas están correctamente no dañarás al animal y para eso no hay que hacer fuerza sino que estas se deslizarán con suavidad al cortar. Por el contrario si se enganchan dando tirones lo mejor es parar.

5) La dirección del corte debe ser a contra pelo y avanzando sobre el cuerpo del animal de delante hacia atrás.

6) Organizar el corte en tiras paralelas.

7) Mantener las cuchillas en paralelo con relación al cuerpo del animal para no cortarle la piel.

8) Si el caballo se muestra asustado es mejor cubrirlo con una manta dejándolo descansar un poco para no estresarlo.

9) Especial cuidado con el esquilado en el interior de las piernas si se mueve le podríamos causar una lesión importante. En caso de que quiera moverse tienes que detenerlo con la posibilidad de ofrecerle comida o sujetándole la cola.

10) Las cuchillas deben estar frías al cortar en la cabeza, el bajo vientre y la cara interna de las extremidades donde es conveniente estirar la piel para ayudar al cortar.

– Al terminar el esquilado volver a cepillar al caballo, ponerle una manta y limpia la máquina a fondo quedandola desmontada.

Ya me he referido anteriormente al concepto de que el caballo regula de forma material su pelaje dos veces al año con los cambios de estaciones. Lógicamente al estar estabulados y bajo un sistema de entrenamiento anual, donde se trabaja a diario tiene un fin que puede ir desde la competición al ocio.

Precisamente esto es lo que determina una alteración en su biología, a la que nosotros debemos ayudar con relación a su confort y bienestar. Ambas cosas serán determinantes para alcanzar las metas previstas como para potenciar su salud. Lo que quiere decir es más que evidente, una vez que esquilamos a nuestros caballos ellos van a rendir mejor en el día a día pero también van a necesitar de nuestros cuidados para combatir el frio, esto no será igual ni a las diferentes horas del día, tampoco si está al exterior como si está en el box. Asímismo también será decisivo el lugar donde se sitúe nuestra cuadra pues el clima cambia mucho de un sitio a otro en un mismo país y hasta en una misma región.

Para suplir la protección natural del pelo, se puede recurrir a utilizar alguna de las grandes variedades de mantas especializadas que existen en el mercado. Debemos considerar la utilización de dos tipos de ella por lo menos: una para la noche que le ofrezca más calor aún estando resguardado y otra algo más ligera para los días y momentos soleados del invierno. Una vez que asimilas este concepto resulta más sencillo alternarlas según las condiciones climáticas del momento y del día a día. Es sorprendente como llegamos a sentir la acción de la temperatura sobre nuestro caballo y de forma automática pensamos en el, analizamos su comportamiento y su lenguaje corporal manifestando sus reacciones frente a este fenómeno del frio, como también de otras circunstancias que le afecten en su comportamiento inmediato. Algunos jinetes extreman las medidas de protección contra el frio y además de colocar una bombilla de calor en la cuadra , vendan las extremidades del animal para contribuir a mejorar la circulación durante el descanso y darle calor.

LA PELA DE LAS YEGUAS REPRODUCTORAS PRE:

En nuestra raza existe un factor determinante sobre esta cuestión tanto como para las “hembras de vientre” como para los primeros años de las potras y potros. Sencillamente me refiero a que todos ellos vivirán la mayor parte de su tiempo en libertad, las primeras casi el 100% de el y los potros hasta que son destetados las acompañarán. Después se apartarán por sexos y según el manejo pasarán a agruparse en piaras ocupando cada una de ellas cercas diferentes respecto al manejo oportuno de la crianza en cada yeguada, pero lo que es el denominador común para todos es la vida en libertad, en contacto con la naturaleza y concretamente en Extremadura además se sumarán los muchos beneficios que aporta la dehesa en su óptimo desarrollo.

Bajo estas condiciones debemos saber que vivir “libres” tiene muchas ventaja pero también las fincas tienen su componente de riesgos al estar más expuestos a rozarse, engancharse, rascarse etc. con ramas , troncos , piedra, paredes y hasta las alambradas que delimitan el contorno, sin duda todos pueden ser tanto abrigo, resguardo, refugio, límites de separación pero también una latente amenaza por cuestiones obvias. Este es el principal motivo porque las yeguas llevan rapada la crinera para no engancharse el pelo y así reducir la necesidad de tener que rascarse en exceso contra algunos de estos elementos con los que pueden llegar a herirse y hasta mutilarse en el cao de la colas. Seguramente esta circunstancia ha podido condicionar hasta la visión estética que tenemos de la yeguas madres, llevándola a explicitarse en el reglamento de concursos morfológicos y por ello mismo no voy a entrar en el fondo de el.

Lo que es cierto es que este patrón natural de la vida en libertad ha condicionado la visión estética de las mismas y que ademas es muy práctico a la hora de juzgarlas ya que se visualizan mucho mejor todas las regiones que van desde la cara , la inserción de las orejas, al completo recorrido de todas las vertebra del cuello y la forma en que terminan al llegar a la cruz. Todo esto hace que el juzgamiento de esta importante región anatómica no solo sea más fácil sino que sin lugar a dudas es mucho más objetivo que si las crines estuvieran largas. Razones muy similares a estas son argumentos para que esto se haga de forma similar en los potros y potras de las secciones correspondientes donde deben ser presentados también con los cuellos pelados. Podríamos añadir que estos también salen a pista con las colas peladas pero prefiero extrapolarlo más concretamente a la forma en que se presentan las yeguas, pues tener pelada la zona superior del maslo nos permite observar y valorar mejor las grupas así como la inserción del nacimiento de las colas en los concursos morfológicos.

Este criterio también se apoya en la evolución de su crianza en libertad donde pueden engancharse y/o rozarles por los motivos expuestos anteriormente. Una vez que se van haciendo adultos las colas se les dejan crecer no solo por una cuestión de belleza, que también sino por su gran ayuda para aliviarse de las molestas moscas y para servir también como un modo eficaz de expresión sobre muchos aspectos comunicativos.

Por último, hay que destacar que las yeguas de cría y las de concurso comparten aspectos sobre el pelado de esta zona concretamente desde el origen de la cola hasta la parte más baja de la vulva por esas cuestiones que recoge el reglamento a las que antes me refería, pero además de criterio de operatividad y limpieza a la hora de cubrirlas en libertad los machos las pueden registrar y/o cubrir mejor si están libres de pelo además evitaremos algún posible enganchón a la hora de la penetración que pudiera herir al semental.

Respecto a las cubriciones a la mano como de las inseminaciones el hecho que tengan peladas la parte superior de las colas nos facilitan varios aspectos a la hora de acceder a esta zona y están relacionadas con tareas de limpieza e higiene, como al encintado de las colas para la inseminación en las mejores circunstancias posibles.

Con todo esto vemos que no solo se pelan las colas por motivos estéticos o por el reglamento de concurso sino por ser más eficientes y operativos respecto a la vida en libertad como para desarrollar con más garantías la mejor función de un ser vivo que es dar cumplimiento a la naturaleza y servir a su raza al ser madre y trasmitir en su función reproductora el legado de una estirpe de grandes leyendas, las del PRE.